sábado, 15 de diciembre de 2007

EL PASODOBLE DE LA DISCORDIA (I)


Por José Antonio Rivas


¿Y si hay algún listo? Es una de las preguntas que me vienen a la cabeza al reflexionar un poco sobre las consecuencias del tan explotado pasodoble de la comparsa de Juan Carlos Aragón. Y cuando digo listo, lo hago en el sentido irónico de la palabra. Personalmente, no he querido escuchar el pasodoble, no he sido de los que ha corrido a bajárselo, pero ha ido extendiéndose como una plaga, me ha sido inevitable escucharlo: gente en el autobús en el móvil, gente enviándome el respectivo enlace... En fin, una persecución, parecía que era el único en Cádiz que no quería escucharlo, llámenme antiguo, o clásico tal vez, pero soy de los que prefiere esperar al día del estreno en el Falla para escucharlo con todos sus "avíos".

Volviendo a la cuestión inicial, creo que existe algo de ambigüedad en el tema de los repertorios inéditos. ¿Qué pasa si una comparsa, cualquiera que le haya tocado cantar en una sesión anterior a la de "El Capitán veneno", se presenta en el teatro con el archiconocido Si caminito del Falla? En teoría sería algo inédito, no se ha cantado antes. ¿Y si alguien fuera tan oportunista? Evidentemente el público y los fans (de fanático, "Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones") se echarían encima de la agrupación, pero según las bases del concurso sería perfectamente legal.

No pretendo dar idea malévolas a nadie, ni mucho menos, de hecho si ocurriera, sería el primero en criticarlo y condenarlo; pero ojo, no sólo al autor tal y a la agrupación cual, sino a las bases de un concurso que pretende ser moderno y profesional y al que no dejan de aparecerle vías de agua por todos lados. Parece que se actúa de una manera tardía y oportunista, tiene que surgir algún problema o defecto para que se intente corregir. Seguramente si a ningún espécimen irrespetuoso se le hubiera ocurrido colgar el pasodoble, nada de esto estaría pasando, evidentemente es la primera lacra con la que hay que acabar, los mal llamados aficionados, y mejor llamados fanáticos. Pero de eso habrá tiempo de hablar en otra ocasión

3 comentarios:

Peralta dijo...

Menudo dilema has planteado, ni en los mejores guiones de Alfred Hitchcock, la trama que se puede montar, me has dejado anonadado. Estoy de acuerdo contigo, a mí también me gusta escucharlo con todos los avíos y en su salsa.

Yo ni lo he escuchado ni pienso hacerlo, porque no me apetece entrar en ese juego, que además puede traer consecuencias nefastas para nuestro Carnaval, quien lo haya hecho creo que no se ha dado cuenta del mal que está causando. Aunque tengo que decir que vi una foto de Juan Carlos Aragón en una web, y pensaba que era una entrevista que le habían realizado sobre el tema, pero para sorpresa mía empezó a sonar el pasodoble, acto seguido lo corte claro está.

Yo he asistido a ensayos de agrupaciones y he disfrutado muchísimo, por el buen rato que se hecha con los amigos y ver cómo van trabajando para conseguir un buen nivel, pero no por un interés especial en adelantarme al tiempo. Yo todavía estoy saboreando los repertorios de los carnavales pasados y pienso que ahora es el momento de hablar y opinar sobre ello, y de “Hasta aquí puedo leer” como dice Manolo Camacho, para saber solo lo que los autores nos quieran contar. Saludos de Peralta.

chiquita dijo...

La verdad es que todo este asunto podría traer más consecuencias aun de las que ya ha traido, entre ellas el dilema que planteas. Yo personalmente pienso que ningún autor tendría la cara de presentarse con ese pasodoble,creo que sería su fin como autor en el carnaval de cadiz, porque quizás el jurado no pudiera invalidarlo por no ser ilegal, pero el público se le echaría encima como bien has dicho, y pienso que en este sentido tiene más peso el poder del público que el del jurado.

Si esto llegara a ocurrir, creo que solo podría considerarse ilegal si Juan Carlos Aragón ha registrado ese pasodoble en la Sociedad de Autores, porque ya estariamos ante un caso de plagio completamente denunciable.

Lo que sí es seguro es que todos vamos a estar más pendientes que nunca de su primera actuación y en especial del pasodoble, asi que, si la comparsa puede sacar algo bueno de este asunto es que le ha servido de publicidad, aunque precisamente a este autor tampoco es que le hiciera mucha falta.

De todas formas, todo esto me parece lamentable y creo que perjudica mucho más que beneficia. Es una lástima ver el poco respeto que hay por el trabajo de los autores y artistas sin los cuales no existiría el Carnaval de Cádiz.

Enhorabuena por el blog, es ideal para estar informado de todo lo que ocurre, sobre todo para los que no tenemos la suerte de vivir alli.

Un saludo

Anónimo dijo...

Bien planteado el dilema... pero la posibilidad de plagio pienso que existe desde siempre. Solo hace falta ir a los ensayos generales de las agrupaciones para saber como son los repertorios y asi poder plagiar a un autor antes de que su agrupacion actuase en el falla, sin contar las numerosas gentes que son invitadas a los ensayos de las agrupaciones o el tipico componente que lleva desde que empiezan a ensayar a cantar a los amigos y amigas las nuevas coplas. Creo que se endemoniza demasiado a las nuevas tecnologias...